miércoles, 29 de julio de 2015

Juegos de niña. Santa Teresa de Jesús (II).

       El fracaso de la aventura orientó a Teresita hacia la vida cenobítica, pero las ermitas apropiadas a su tamaño que se empeñaba en construir amontonando piedras en el huerto, pronto se derrumbaban. ¿Sería tan difícil alcanzar la gloria de Santa María Egipciaca, cuyas terribles penitencias cantaban las criadas, lo mismo que las de Santa Cecilia o Santa Inés?

         Luego desaparecieron todos los trapos de la casa, pues Teresita acababa de fundar una orden religiosa y, disfrazada de monja, obligaba a sus primos a observar una regla inventada por ella misma. Por supuesto, ella era la Priora. Con una palmada, hacía arrodillarse, levantarse o postrarse con los brazos en cruz a las “hermanas”, asombradas de la exactitud de su vena imaginaria. Y si se escondían tras los setos de bog, era para poder rezar el rosario sin que nadie les molestara.

         Le pareció entonces que le gustaría ser religiosa, aunque no “tanto como las cosas que he dicho”, es decir, virgen y mártir o anacoreta en el desierto; y es que el claustro no satisfacía su afán por lo maravilloso.

(La Vida de Santa Teresa de Jesús, Arcaduz). 


lunes, 27 de julio de 2015

¿Por qué no nos habéis de oír a quien perdería mil honras y mil vidas por Vos?

“Cuando os pidiéremos honras, no nos oigáis, 
o rentas, o dineros, o cosa que sepa a mundo; 
mas para honra de vuestro Hijo, ¿por qué no nos habéis de oír, 
Padre eterno, a quien perdería mil honras y mil vidas por Vos? 
No por nosotras, Señor, que no lo merecemos, 
sino por la sangre de vuestro Hijo y sus merecimientos.”


(Camino de Perfección, Sta. Teresa de Jesús).


domingo, 26 de julio de 2015

“Jesús fijando en el la mirada, lo amo y le dijo (...) ven y sígueme”

A los que han entrado por la senda de la vida en el cumplimiento de los mandamientos el Señor les propone nuevos horizontes; el Señor les propone metas mas elevadas y los llama a entregarse a ese amor sin reservas. Descubrir esta llamada, esta vocación, es caer en la cuenta de que Cristo tiene fijos los ojos en ti y que te invita con la mirada a la entrega total en el amor. Ante esa mirada, ante ese amor suyo, el corazón abre las puertas de par en par y es capaz de decirle que sí.
Si algunos de vosotros siente una llamada a seguirle mas de cerca, a dedicarle el corazón por entero como los apóstoles Juan y Pablo, que sea generoso, que no tenga miedo, porque no hay nada que temer cuando el premio que espera es Dios mismo, a quien, a veces sin saberlo, todo joven busca.
Jóvenes que me escucháis, jóvenes que sobre todo, queréis saber lo que habéis de hacer para alcanzar la vida eterna decid siempre que sí a Dios y Él os llenara de su alegría.
(S. Juan Pablo II) 

sábado, 25 de julio de 2015

P. Mendizábal (XI)

El cristianismo es Vida. Lo vemos en el ejemplo de María, ¿qué ha hecho la Virgen? Ha vivido con Cristo. Ésa es su aportación y su misión. Ha vivido muy sencillamente, muy lealmente con Él. Cada día ha cuidado de Él, ha conversado con Él, le ha servido, le ha ayudado. Jesucristo quiere esto de nosotros.


(Con María, P. Mendizábal).


viernes, 24 de julio de 2015

A tierra de moros. Santa Teresa de Jesús (I)

     Teresita consideraba que los mártires “compraban muy barato el ir a gozar de Dios” y deseaba imitarlos no porque amase mucho a Dios, sino porque quería disfrutar cuanto antes de los bienes celestiales descritos en la vida de los santos.


Le gustaba saborear particularmente la palabra “eterno”, que quiere decir “para siempre”, explicaba la pequeña. Agudo sufrimiento, sí, pero breve; y a cambio, la gloria eterna. Basta –le decía ella a su hermano mayor Rodrigo- con un momento de decisión: “una determinacioncilla”.

En ese mismo año, la conquista de Rodas por los turcos, que consternó a las personas mayores, inflamó de ansias de sacrificio el alma de una niña que nada sabía de geografía: imaginó que ahora sería más fácil ir a tierra de moros para hacerse decapitar, y que mendigando “por amor de Dios” el pan en los caminos, acabaría llegando allá. ¿De qué iba a servir el espíritu crítico de un chico de diez años frente a su hermana menor, pero dotada ya de una poderosa capacidad de convicción? Así pues, una mañana, de madrugada, se escabulleron por las puertas recién abiertas, atravesaron en puente sobre el Adaja y emprendieron el camino “hacia tierras de moros” en dirección a Salamanca.

Y allí, no lejos todavía de Ávila, los encontró su tío Don Francisco Álvarez de Cepeda. Caminaban decididos: la larga falda de Teresita barría el polvo del camino, y los dos llevaban unos mendrugos de pan envueltos en una servilleta anudada al extremo de un palo. Rodrigo, a quien ya le dolían los pies, confesó al momento, mientras su hermana apretaba los dientes para guardar su secreto y su enojo. Una vez llegados a casa, pasada la alegría del reencuentro, Rodrigo demostró menos estoicismo ante la paliza que se avecinaba que ante el pasado deseo de martirio: “Fue Teresa la que me obligó…” Y la niña fue castigada.

(La Vida de Santa Teresa de Jesús, Arcaduz). 

jueves, 23 de julio de 2015

¡Sólo Dios debe ocupar el alma!

¡Qué difícil es para el trapense el escribir las impresiones sobre la Trapa!

El que llega del mundo ve en estas abadías cistercienses motivos suficientes para meditar, pensar y reflexionar, y si su alma es un poco artista, gozará con el silencio y la paz del Monasterio, pero no crea que en todo eso está Dios, sino que para encontrar a Dios hay que prescindir de todo eso.

¡Sólo Dios debe ocupar el alma! La paz no la da el silencio, ni los cipreses del claustro, ni el canto de los pájaros…, la paz para el trapense es Dios, y fuera de Él no hay nada que merezca la pena.

¡Señor, sólo Tú…., sólo Tú permaneces…., nada hay bajo el sol que llene el corazón del hombre sino Tú! ¡Y mi corazón está sediento de Ti y te busca como el ciervo las fuentes, como dice David. Fuera de lo que no eres Tú, todo son tinieblas!


(S. Rafael Arnaiz, Saber Esperar)


miércoles, 22 de julio de 2015

Ejercicios y Predicación (II). S. Ignacio de Loyola (XI)

Conviene notar algunas circunstancias de este ministerio de la palabra, tal como se inauguró en la Compañía. Primero, que era de todos y siempre. Ignacio, que gobernaba; Fabro, que iba enviado del Papa a Parma, a Alemania y a España; Salmerón y Broet, Nuncios pontificios en Irlanda; Laínez y Salmerón, grandes teólogos en el Concilio de Trento; Bobadilla, delegado en las Dietas imperiales; todos miraban como su primero y esencial ministerio la predicación apostólica.

Lo segundo, que aquellos hombres ni se ataban ni se dejaban atar nunca en materia de predicación, o, en otras palabras, no eran regidos por los ministerios que otros les impusiesen, sino que predicaban donde y cuando les parecía bien. Por esto renunciaron a toda suerte de estipendio, para tener toda la libertad apostólica.

Lo tercero, que su principal ministerio era siempre de humildad: los niños de la calle, llamados con una campanilla, los pobres enfermos de los hospitales. A los que fueron al Concilio de Trento mandó S. Ignacio que, antes de decir su parecer en aquella asamblea, evangelizasen a los pobres según la norma evangélica.

Lo cuarto, finalmente, que sentían vivísimamente que toda vida espiritual viene de la unión con Jesucristo, por lo cual el fin y término de toda su predicación era llevar la gente a los sacramentos. Ahora no nos parece esto gran maravilla, pero entonces era una novedad prodigiosa.


(S. Ignacio de Loyola, P. Casanova).