martes, 1 de septiembre de 2020

La fecundidad del amor produce una gran felicidad

 

Cuando vivimos lo que Dios nos pide nos hacemos fuertes y fecundos, aunque seamos pequeños y débiles.


Santa Bernardita era una niña de 13 años, asmática y analfabeta: hoy Lourdes es uno de los lugares de peregrinación más importantes del mundo, recibiendo unos 6 millones de peregrinos al año, un río de fe. 


Esta fecundidad del amor produce una gran felicidad.



(P. Column, Miel del cadáver del león).